CRYOSANABRIA

CRYOSANABRIA

miércoles, 18 de octubre de 2017

Esto es CRYOSANABRIA

La Asociación para el estudio de las montañas CRYOSANABRIA pretende ampliar el conocimiento de la criosfera y de la montaña, del pasado y del presente (actual geomorfología resultado de procesos pasados) de la comarca de Sanabria, y otras montañas ibéricas. Se denomina criosfera al conjunto de las diferentes formas en que el agua puede conservarse en estado sólido (glaciares, glaciares rocosos, nieve y permafrost).

– Los glaciares son masas de hielo que se deslizan vertiente abajo impulsadas por su propio peso.

– Los glaciares rocosos son masas de hielo y rocas que también descienden por las laderas de las montañas empujadas por la fuerza de la gravedad.

– La nieve es la lluvia que precipita en forma de cristales de hielo, como consecuencia de la elevada altitud y/o latitud donde sucede.

– El permafrost son capas subsuperficiales de suelo congelado.


Todas esas formas tienen en común un origen relacionado con le presencia de agua a una temperatura por debajo del nivel de congelación. Es decir, inferior a 0ºC. Esa característica las hace extremadamente sensibles a las variaciones en la temperatura y la precipitación, y las convierte en extraordinarios geoindicadores del cambio climático. Además, la criosfera constituye una de las principales reservas hídricas para la población. Los datos demuestran que esas masas de hielo están reduciendo considerablemente su tamaño como consecuencia del cambio climático. Investigar ese proceso equivale a vigilar la disponibilidad de agua para las generaciones futuras y planificar con suficiente antelación posibles alternativas frente a hipotéticos escenarios  con mayor escasez de recursos hídricos.

Por otro lado, la Asociación para el estudio de las montañas CRYOSANABRIA pretende mantener y recuperar el patrimonio cultural de los pueblos de nuestra comarca sanabresa. Por ello la asociación realiza talleres de mascaradas tradicionales, exposiciones fotográficas (Paisajes de Sanabria, Muestra tu mirada contra la desigualdad, Montañas desde el sentimiento), señalización de caminos SL, PR, GR y caminos tradicionales,  proyecciones y elaboración de documentales culturales, cartelería en lengua sanabresa, actividades infantiles, actividades con personas de edad avanzada, encuentros musicales y literarios, edición de manuales y libros, guías de montaña, guías de fauna y flora, conversatorios ambientales y culturales con personas destacadas, fiadeiros/filandares/seranos ...

Mediante ese conocimiento se pretende hacer una puesta en valor del patrimonio natural y cultural de la comarca ya que para cuidar y respetar este patrimonio, hay que apreciarlo, y para apreciarlo hay que conocerlo.

L´asociacio CRYOSANABRIA pretende enanchar el conocimientu da montña y criosfera, del pasáu y tamién d'houguaño, da comarca de Senabria. Chámase criosfera al conxuntu das diferentes maneiras nas qu'el augua puede conservarse n'estáu sólidu en Senabria. Con esi conocimientu quier facerse una puesta en valor del padremuñu natural da comarca, yá que pa cueidar y respetar esti padremuñu hai qu'apreciarlu, y p'apreciarlu hai que conocerlu.

martes, 17 de octubre de 2017

Los 10 mandamientos del montañero/a

"El montañero es el animal más parecido al ser humano" 
Daniel Boyano Sotillo

“I. No emprenderás ninguna ascensión que esté por encima de tus fuerzas.  Te tienes que proponer retos en proporción a tus fuerzas, pero también tienes que saber renunciar y dar la vuelta a tiempo si hace falta. Te tienes que conceder mucho tiempo, y nunca pretender hacerle la competencia al cronómetro ni establecer records. No devores cumbres, no te pierdas ningún acontecimiento de las montañas. Es más importante el camino que la cima (es preferible comerse la tarta, es decir disfrutar del camino, que la guinda, es decir, la cima."

”II. Prepararás cada ascensión con los cinco sentidos, cuidadosamente, tanto si vas solo, como con amigos o con guías. Un ignorante o un desamparado que cuelga del regazo de una niñera montañera, produce una triste figura. Tu equipaje moral tiene que ser tan completo como tu equipo de montaña. Tienes que estar familiarizado con el mundo que te rodea; conocer y comprender sus manifestaciones.  Tu ideal montañero te tiene que permitir celebrar una pequeña excursión dominguera con la misma alegría con la que, la próxima vez, atacarás una difícil pared de roca. Tienes que saber estar por allá con la misma naturalidad que trepando por aquí. No te conviertas en uno de ésos que, entre tantas paredes de roca, no ven las montañas. Tampoco tienes que olvidar que las montañas están llenas de peligros, si bien has de saber que, con un poco de precaución, seriedad y experiencia, los puedes salvar.

”III. En la montaña, no olvidarás tu educación. Aspereza, grosería y dureza no son sinónimos de fuerza y alegría.  No consideres la cuerda y los crampones como un anuncio de los de tu gremio. No pongas en peligro los vestidos o los ojos del prójimo con tus trastos: esquís, piolet, crampones y otros enseres. Tampoco tienes que violentar sus oídos con palabrería o alboroto excesivamente sonoro. Saluda a los peatones solitarios que encuentres, y devuélveles el suyo".

”IV. No deshonrarás el lugar que recorras, ni tampoco afearás la naturaleza  con botellas rotas, cáscaras de huevo,  trozos de papel, latas de sardinas y otras suciedades. No olvides que quienes vengan después, también querrán beber el agua fresca de la fuente que estás a punto de ensuciar sin pensarlo. No dejes ninguna verja de los prados abierta, porque puedes perjudicar mucho a una propiedad ajena, y porque así conviertes el montañismo en una actividad repugnante para la población rural. Por la misma razón, no saltes dentro de ningún vallado si no te lo piden, ni te introduzcas sin permiso en los cercados y cobertizos. Puedes cantar, si sabes y resulta oportuno, pero siempre con mesura. A menudo, los aullidos montañosos se suelen adaptar poco a las gargantas humanas, y todavía menos a los órganos auditivos de tus semejantes. Por regla general, en la montaña no llames mucho la atención ni hagas mucho ruido. No enciendas ningún fuego innecesariamente. No produzcas caídas de piedras desde las cumbres, ni siquiera por descuido, y evita que al subir o bajar rueden, ni aun por causas inevitables, o aunque las canales de abajo conduzcan a lugares supuestamente intransitados, puesto que puedes ocasionar graves daños. Cerca de los lugares habitados, sigue siempre las costumbres establecidas.




”V. Ten el compañerismo en gran estima. Si eres el jefe de un grupo, no seas autoritario ni obstinado, no quieras tener siempre la razón, y no mires a tus compañeros con superioridad: tienes que ser considerado y paciente, y ceder ante los otros sin mengua del ascendente que poseas moral y materialmente. La fuerza del más débil, debe dar la medida de tus decisiones. Abandonar a un ser humano en la montaña, puede constituir un asesinato. Si eres tú quien es dirigido, adáptate a quien vaya en cabeza, a quien tenga mayor experiencia, a quien dé el mejor rendimiento, y procura aprender allá donde puedas. No hay ningún maestro que haya caído del cielo, pero en la montaña, serían precisos muchos más de los que hay.  Tienes que saber que los buenos segundos son tan raros como los buenos primeros. Cualquier extraño que comparta contigo el amor por las montañas, es tu camarada, y mucho más cuando esté en problemas o necesite cualquier tipo de ayuda, aunque solo sea un trago de tu cantimplora o un vistazo en tu mapa. También tienes que ver un compañero y un amigo experto en el guía de montaña profesional".

”VI. Respeta el refugio como si fuera tu propio hogar. Sé humilde y no tengas exigencias .  No introduzcas en el comedor los piolets, los esquís, la lluvia, la mojadina, el frío, el hielo, la nieve y la suciedad, y si puede ser, tampoco el sudor. No rebajes la cabaña a la categoría de una tasca, puesto que es un lugar de descanso y de reposo para todos los montañeros. No ocupes todos los bancos o las mesas con tu mochila, piolet, provisiones, mapas o piernas.  Deja en paz los gramófonos, y no toques ningún instrumento si no es que realmente sabes. No embadurnes las libretas-registro con dichos obtusos, observaciones tontas o versos malos: escribe allí con claridad tu nombre, de dónde vienes y adónde vas, y antes de efectuar ascensiones de envergadura, deja datos con el fin de que, en caso de accidente, se te pueda llevar socorro, o que, en otros casos, nadie pase inquietud alguna por tu suerte. Las rocas y muros de los edificios no son material de escritorio. Puedes exigir un lugar para dormir, e incluso puedes escoger el mejor, si acabas de hacer o piensas emprender una ascensión, pero, en caso necesario, lo tienes que ceder con buena cara a las personas que lo necesiten (agotados, enfermos, personas de edad). No te introduzcas en las literas con los zapatos puestos y no te deslices como un loco con las suelas herradas escaleras abajo, especialmente por la noche y a primera hora del día. Si eres una persona que ronca, no elijas la habitación colectiva para efectuar tus dormidas y roncadas. Ten en cuenta la luz y el fuego en la cabaña. No te hagas ilusiones de ser el amo y señor del refugio, y piensa que el arrendador o guarda es el administrador de una institución para el bien del colectivo: tienes que seguir sus instrucciones, dado que es el responsable. Cada lugar y cada cosa que uses, déjalas tal y como te gustaría encontrarlas. Especialmente en refugios libres, tienes que extremar la consideración hacia tus semejantes, compañeros de refugio presentes y futuros, y no olvidar que el refugio y sus enseres son unos bienes que te han sido confiados. Economiza la leña, que a veces ha de ser transportada con grandes fatigas. Deja la cabaña limpia y ordenada al irte. Has de cerrarla cuidadosamente, sin olvidarte de pagar la cuota por la cabaña y por la leña.




”VII. No robes. Tampoco has de robarle a los demás la paz y la tranquilitad montañera, la soledad o la vista de las cumbres.  Ni tampoco la hierba para el lecho, recogida por otros con dificultad, ni la leña cuidadosamente traída. Además, procura siempre tratar con cuidado las flores y los campos, los árboles y la hierba de los prados, y no inquietes al ganado. No arranques ningún árbol para procurarte leña o por el gusto de desfogarte. No destruyas los hormigueros por curiosidad. Trata con respeto a la flora y fauna. Considera la montaña como un paraíso en el que Dios te ha puesto, y coopera para conservar su fisonomía y pureza.

”VIII. No mientas. No eses ningún mal tono, no seas fanfarrón. Hasta la más difícil ascensión montañosa, es cosa fácil comparada con otros hechos humanos. No seas pretencioso y deja que todo el mundo sea feliz a su manera, aunque sean personas de otra entidad. Tampoco tienes que renegar, ni maldecir del tiempo, ni del hospedaje. No traigas a la montaña ni la política ni las polémicas. No te mofes ni critiques las creencias, costumbres y usos de la gente de montaña. No olvides nunca que eres un huésped entre la gente de montaña, en la montaña, e incluso en este mundo.




”IX. Guarda el honor de tu club, no solamente el de dicha entidad, de ese escudo tras el cual marchas, sino el honor de toda la comunidad que te encaminó hacia las montañas, que sirve a los grandes ideales y no a tu comodidad personal, la que trabaja por el colectivo. El mero hecho de pertenecer a ella, constituye ya un honor. Has de estar orgulloso de ser un miembro de esa asociación, y de poder conservar semejante posesión. Cuida para no deshonrarla, ni tampoco a quienes la crearon, a esos precursores, los maestros de otros tiempos, que abrieron el primer camino hacia las cumbres, donde pusieron hitos, así como las últimas piedras en el edificio de la conquista de las montañas.

”X. No profanes las montañas con el afán de batir récords. Busca su alma. Respetarás la naturaleza,no dejando basuras ni enterrándolas, respetar las fuentes y no hacer fuego ni en los lugares preparados para ello, no cortar flores ni plantas, cerrar las puertas para evitar que el ganado se escape. Siempre dejar un lugar mejor que cuando lo encontramos y así disfrutaremos más del entorno.”.






Texto adaptado de Alberto Matínez

lunes, 16 de octubre de 2017

¿Qué es la estrella de Trevinca?

"El montañero es el animal que más se parece al ser humano" 
Daniel Boyano Sotillo


      Si observamos un mapa con atención, y situamos Trevinca - Taravinca en el centro, podemos observar la forma de estrella ramificada del macizo de Trevinca. De dicho macizo salen en forma estrellada  los cordales de la Serra do Exe, Serra Calva, Serra de Segundeira, Serra de Cabreira y Serra de Peña Negra (líneas amarillas del mapa).

     Debido a este fenómeno geográfico en el que aparecen cinco ramificaciones, cordales o alineaciones montañosas saliendo de Trevinca que rondan los 2.000 m.s.n.m. hemos denominado a este espacio estrella de Trevinca, repartido entre tierras de Senabria, Cabreira, Valdeorra y O Bolo.




Cima de Trevinca - Taravinca





domingo, 15 de octubre de 2017

Geomorfología de los valles sanabreses de Cárdena, Segundeira y Tera

Diversos autores coinciden al señalar que la formación de la lengua del glaciar (unión de las lenguas de los valles del Tera, Segundeira y Cárdena) que originó el Lago de Sanabria fue posible por la gran acumulación de neviza –que descendía por los valles en forma de lenguas de hielo– en el altiplano serrano o meseta elevada, de la Sierra Segundera, que consiste en una meseta o penillanura (Llopis, N., 1957) ondulada a altitudes en torno a los 1.700-1.800 m, comparable a un fjeld noruego, en el que se ha encajado el valle del río Tera (Stickel, 1929). Iguales condiciones de acumulación sucedieron en hitos elevados como los horns de Peña Trevinca y Moncalvo, que cierran los principales valles por su sector más alto. Según el primero de los autores, el relieve preglaciar que acogió la acumulación de nieves, se componía de dos unidades básicas diferenciadas en cuanto a su altitud: penillanura alta (1.700-2.000 m) y penillanura fundamental de Castilla (960-1.100 m).
Investigadores como Rodríguez et al. (2014), afirman que el sistema de glaciares sanabreses del macizo de Trevinca, llegó a alcanzar valores de espesor de hielo que oscilaron entre los 200 m en el altiplano de la Sierra Segundera, y los 450 m en los valles glaciarizados. Las principales evidencias del espesor del hielo se pueden observar en elementos diagnósticos como las morrenas laterales del valle del Tera en el entorno del lago, y al Nordeste de Ribadelago (Figura 1.3.). Lo que sí que se sabe es que, el mayor espesor de hielo se alcanza en el entorno que se corresponde con la confluencia de lo que fueron los paleoglaciares que discurrían por los valles del Tera y el Segundera, sugiriendo Stickel (1929), un espesor de 500 m evidenciado por la altitud a la que se encuentran las morrenas laterales, que explica la sobreexcavación de la gran cubeta que acoge al lago; dicho espesor se reduciría rápidamente hacia el sector terminal del glaciar, donde llegaba a alcanzar como máximo los 150 m.


 Mapa geomorfológico glaciar del valle del río Tera. Tomado directamente de Cowton et al. (2011).


En los bordes de las dos principales alineaciones montañosas se da una topografía muy suavizada, más extendida sobre todo en el extremo meridional de la Sierra de Segundera; este rasgo en la topografía se debe a la acción morfogenética del hielo, que cubrió estas áreas, fluyendo al valle principal del Tera. También son características de este sector (márgenes de la meseta de la Sierra de Segundera) las hombreras glaciares, que marcan la transición entre las tierras altas aplanadas (meseta) y los valles glaciares (Rodríguez et al., 2011; Stickel, 1929), apareciendo a altitudes que oscilan entre los 960 y 1.940 m, estando las más deprimidas en el sector terminal del Cañón del Tera y los valles de Cárdena y Segundera, mientras que, las más elevadas se encuentran en el tercio septentrional, en el entorno de la Laguna de Lacillo y el circo de Moncalvo. Las áreas más elevadas de la plataforma serrana, se caracterizan por una gran presencia lagunas de variados tamaños y distintos procesos morfogenéticos siempre dentro de los propios del dominio morfoclimático glaciar, entre las que se pueden mencionar las de Lacillo, Yegua, Cubillas, Peces, Payón, Cuadro, etc. Estas lagunas se encuentran encajadas en la meseta, cerca de los bordes orientales; se trata de un conjunto de lagunas rocosas, en un área de relieves que forman jorobas redondeadas, donde las hoyas de las lagunas son artesas excavadas por un glaciar de meseta (Stickel, 1929).
Cowton et al. (2009), sugieren que la cabecera del valle del Tera adquiere la forma de un conjunto de circos con altitudes en torno a 1.700-1.900 m. Éstos drenan en un valle con perfil en “U”, una artesa plana (Stickel, 1929), que no sólo es exclusivo del río Tera, sino que los valles de los ríos Cárdena y Segundera presentan características similares, como afirman Rodríguez et al. (2011); esta topografía de artesa queda delimitada por las partes más elevadas por rupturas de pendiente que forman hombreras glaciares, localizadas a altitudes que oscilan entre los 960 y los 1.100 m (Llopis, N., 1957) –en este tramo–. En este sector, la topografía presenta un aspecto redondeado donde pueden encontrarse peñas, siendo las principales referencias topográficas Peña Trevinca y Peña Negra. El principal rasgo de estos picos es su apariencia aguda y afilada, asemejada a pirámides, motivo por el cual pueden considerarse como nunataks en el período de Máxima Extensión de Hielo, donde existía un field; o horns en la fase de glaciación de valle, lo cual afirman estos autores basándose en la altitud que presentan estos picos, que supera los 2.100 m, así como en que esta forma afilada comienza a observarse a partir de los 2.050 m, indicando que la superficie de estos picos a partir de dicha altitud no estuvo glaciarizada. Es en estos circos donde comenzaba a acumularse el hielo, que a continuación fluía valle abajo hacia el SE y después al SW, aprovechando una línea de falla supuesta en el mapa geológico.


Cañón aborregado de Cárdena

Estos mismos autores, también sugieren que, a unas altitudes menores con respecto a los circos, pero, en su entorno, se han encontrado crestas sedimentarias morrénicas, variando éstas en cuanto a su número de unos circos a otros: 4 en Peña Negra, 2 en Peña Trevinca, y 1 en los circos de Moncalvo y Ríopedro. Por su parte, en el Embalse de Vega de Conde, un complejo de morrenas que marcaba el final de un gran valle glaciar anterior a una fase de glaciación de circo (Cowton et al., 2009). Por otro lado, Rodríguez et al. (2011, 2014) afirman que en altitudes de 1.700-1.900 m, las morrenas cierran la “boca” de los circos, y en este sentido, establecen una diferenciación no sólo en el número de morrenas, sino en las altitudes en que éstas se encuentran, distinguiéndose por un lado los complejos morrénicos por debajo de los 1.600 m que marcan las áreas terminales de los valles glaciares; y las morrenas de circo en altitudes que superan los 1.700 m.
Descendiendo en el valle del río Tera se observa una importante variación en la topografía, que se hace más abrupta, coincidiendo con un escalón o alto reborde transversal (Stickel, 1929), haciéndose el valle angosto y con una gran presencia de peñas, encajándose el río en la artesa glaciar, descendiendo un desnivel de 500 m en 6 km (Cowton et al., 2009). En este sector, destaca la presencia de un roquedo moldeado por el hielo (rocas aborregadas o roches mountonées, dorsos de ballena), así como aquellas formas derivadas de la acción de las aguas subglaciales de fusión (nyes). Un importante rasgo de este sector del valle, que deja atrás la amplia artesa de fondo plano, es una clara diferenciación de escalones  en el perfil longitudinal del valle, que permiten identificar claramente áreas o sectores de sobre-excavación, donde es frecuente encontrar pequeñas pozas, entre las que se pueden destacar la Cueva de San Martín o la Poza de las Ninfas.
Por otro lado, se han encontrado en los valles que confluyen por la margen derecha morrenas originadas por glaciares que drenan el altiplano de la Sierra de Segundera. En cambio, en la margen izquierda, las crestas sedimentarias quedan sustituidas por tors que indican que esa área no fue glaciada durante la fase más extensa de la glaciación (Cowton et al., 2009). En las proximidades de la localidad de Ribadelago, confluyen con el valle del Tera, los de Cárdena-Segundera, como dos profundas gargantas, con una longitud de 4 km y una anchura de 2,2 km, partiendo desde la plataforma de la Sierra Segundera hasta el pueblo de

Ribadelago, en una dirección W-E, y convergiendo en este punto (Rodríguez et al., 2011). El roquedo aborregado así como el clásico perfil transversal en “U”, delatan la presencia de la huella glaciar cuaternaria, acogiendo ambos valles una única lengua que llegaba a cubrir el interfluvio localizado entre ambos. Es en el entorno de la confluencia de estos valles con el del Tera, donde el hielo alcanzó una mayor potencia en cuanto a espesor y potencial erosivo, algo que delata la altitud de las morrenas laterales –sugiriendo un espesor cercano a los 500 m–, así como la profunda cubeta que excavó y que hoy alberga el Lago, respectivamente.


Carácter escalonado y aborregado del cañón del Tera.

Al Este de Ribadelago Viejo, en los terrenos que limitan el Lago por el Oeste, lo que se puede observar es una planicie conformada por materiales fluvioglaciares, que actualmente se encuentra ocupada por pastos con vocación ganadera. A estos materiales fluvioglaciares, se suman en el extremo septentrional los materiales aluviales depositados por el pequeño Arroyo de Valdesirgas, el principal de los arroyos que alimentan el lago.
En el entorno del Lago de Sanabria, se pueden diferenciar las largas morrenas laterales (6 km) (Rodríguez et al., 2011) que marcan el límite del glaciar en la Máxima Extensión del Hielo (MEH), así como un complejo de casi una decena de morrenas frontales que llegan a alejarse del Lago un par de kilómetros, y que se agrupan en cuatro grandes arcos completos de morrenas terminales (Stickel, 1929). Estos arcos presentan diferentes altitudes máximas, de tal modo que el más bajo es el que cierra el Lago –limitado por una llanura fluvioglaciar interior–, y que en su extremo meridional permite la salida de las aguas del mismo, prosiguiendo su curso el río Tera. El segundo de los arcos, hacia el exterior, presenta una altitud mayor, conectando las dos morrenas laterales principales, quedando el tercero a 300 m, siendo el arco más alto, y cortado por las aguas del Tera. Prosiguiendo curso abajo con respecto a los arcos morrénicos más alejados del Lago, queda un conjunto de pequeñas colinas que no son más que retazos de arcos morrénicos. Los últimos y más alejados arcos llegan a las proximidades de Galende, siendo de nuevo, atravesados por el principal colector fluvial.
Otras formas destacables en el entorno del Lago, serían, por un lado, las terrazas de kame, localizadas principalmente al Norte del Lago y limitadas por el sur por la morrena lateral; así como las extensiones de arenas y arcillas del SE de las morrenas frontales, correspondiéndose dichos materiales con la sedimentación de las aguas de fusión, y depósitos de llanuras de inundación y de terrazas. También se debe mencionar la existencia, de formas derivadas de la dinámica de ladera, tales como los taludes de ladera en torno a los circos glaciares; o los deslizamientos, en contacto con las morrenas laterales próximas al Lago.


Valle con forma de U del Segundeira

Dejando a un lado las formas derivadas de los procesos morfogenéticos de naturaleza estrictamente glaciar, éstas van perdiendo importancia, a medida que se avanza curso abajo, de tal modo que, va adquiriendo presencia la componente fluvial, apareciendo terrazas fluvioglaciares delante de los últimos y más alejados restos morrénicos, en la confluencia del río Tera con el arroyo que desciende de las lagunas localizadas al Sur del Lago (+10 m), así terrazas de aluvión en la confluencia con el río Trefacio (+10-15 m), siendo coetáneas. Valle abajo, el entramado de terrazas adquiere una mayor complejidad, de tal modo que en El Puente, sobre dicha terraza se encuentra otra de +45 m, añadiéndose en Puebla de Sanabria una intermedia de +20 m (Stickel, 1929).












Texto extraído de Aplicaciones de los Sistemas de Información Geográfica a la reconstrucción de paleoglaciares. El caso del aparato glaciar Tera-Cárdena-Segundera (Sierra Segundera, Sanabria)
José María Fernández Fernández

martes, 10 de octubre de 2017

Caracterización geográfica y Servicios Ecosistémicos de la cuenca del Tera



Este estudio pretende ser una herramienta que justifique la protección de los ríos de la cuenca del río Tera debido a su alto valor ambiental y los beneficios y Servicios Ecosistémicos que aportan al ser humano. No hay que obviar que los Servicios Ecosistémicos se deben entender como una herramienta más de conservación, en este caso desde una óptica antropocéntrica. A pesar de ello hay que tener en cuenta que en la naturaleza nos encontramos con ecosistemas que son irremplazables, por lo tanto no pueden ser valorados con un enfoque monetario cuantitativo, al ser insustituibles.

Daniel Boyano Sotillo

martes, 3 de octubre de 2017

Proyecto de reforestación forestal en tu centro educativo



Este año se podría hacer en los colegios de toda España y Portugal viveros de árboles autóctonos (justo es la época para recolectar muchas de las semillas y hacerlas germinar) para reforestar lo que se han llevado los incendios. Y esta Navidad, regalar un árbol para plantar en lugar de un juguete. Es tan fácil, que casi da vergüenza que no se haga todos los años...
Los bosques de la costa atlántica son los que nos traen la humedad al centro de la península y sin ellos, será mucho más árida. 

Aquí teneos un buen ejemplo a seguir a pequeña escala y que además puede contribuir a una correcta alimentación:  Como hacer un bosque comestible (Pincha aquí)




Multiplicando ideas Vía Casa Rural La Mallada
Fuente imágen: Esbardu, Faceira

martes, 26 de septiembre de 2017

Control de la calidad del agua de la cuenca del río Tera 2017




       Este breve análisis se enmarca dentro del programa Día Mundial del Control de la Calidad del Agua (WorldWaterMonitoringChallenge http://www.monitorwater.org/), que es un programa educativo de alcance internacional que fomenta la concienciación pública para la protección de los recursos hídricos. Se basa en la participación de las personas, a partir de un estudio básico de sus propias masas de agua. 
En él participan numerosas comunidades, analizando a nivel local las condiciones de los ríos, arroyos, lagos, embalses, estuarios y otras masas de agua. Desde su inicio en 2002, más de 600.000 personas han participado en  más de 100 países diferentes. 
En el 2007, por primera vez, España se sumó a este proyecto educativo internacional creando el Día Mundial del Control de la Calidad del Agua. ADECAGUA es la asociación que coordina esta campaña  a nivel nacional y proporciona el material para hacer los análisis. 
Desde  ADECAGUA se cree  que para crear una conciencia social de respeto hacia los ríos y lagos, primero hay que conocerlos, y qué mejor manera que estudiando la calidad del agua y los ecosistemas acuáticos asociados. 
Realizando análisis básicos se da a conocer a los participantes de forma directa, y a la sociedad de manera general, algunos de los indicadores más comunes empleados en la valoración de la calidad del agua y se anima a la participación de las personas en el control de la calidad del agua de su entorno. 


Metodología
Un equipo independiente de 13 personas de Sanabria, Carballeda y Los Valles tomó muestras del Tera, que es un río del noroeste de la Península Ibérica y es afluente del río Esla. Con una longitud de 139 km, el Tera drena una cuenca de 2.412 km², subcuenca del río Duero. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Descarga e imprime gratuitamente tu calendario CRYOSANABRIA 2018


1-Pincha sobre la imagen.
2-Botón izquierdo (guardar imagen como...) para descargar a calidad alta.
3-Imprime tu calendario en el tamaño que quieras.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Día Internacional de las Montañas 2017 CRYOSANABRIA


-16:30 Taller de plastilina "Maqueta de las Sierras de Sanabria"
Al terminar la maqueta nos desplazaremos a un mirador para diferenciar las montañas de Sanabria el mismo día 8 de diciembre y presentaremos los dibujos del Concurso Infantil de Trevinca. Coste 3 euros por niña o niño para pagar los materiales.

-19:00 Charla "Himalaya VS Andes" a cargo de Daniel Boyano Sotillo



miércoles, 23 de agosto de 2017

Concurso Infantil dibujos de Trevinca


Las bases del concurso son muy sencillas:

1- Niñas y niños hasta 18 años.
2-Dibujo libre de Trevinca que se puede inspirar en una visita a la montaña, otro dibujo, una fotografía, un sueño...
3-Entrega digital del dibujo a danielboyanosotillo@gmail.com. Para la entrega en físico del dibujo para su posterior exposición contactar mediante correo electrónico.
4-Fecha de entrega hasta el 4 de diciembre de 2017.

lunes, 3 de julio de 2017

Publicación 2018: Pinturas de Trevinca



Ya puedes comenzar a preparar tu dibujo o pintura de Trevinca para presentarlo junto a un texto corto* (poesía, cuento, micro relato...) hasta el 2 de junio de 2018.

*Una página, 2200 caracteres con espacios, tipo letra arial 14.

domingo, 2 de julio de 2017

Ficha participativa para valoración del estado de nuestros senderos



1- Descarga tu ficha.
2-Rellena la ficha completamente después de tu paseo por Sanabria.
3-Envíala al siguiente correo: danielboyanosotillo@gmail.com

miércoles, 28 de junio de 2017

RELATOS DE TREVINCA



Esta publicación se ha conseguido gracias a la participación de las personas que libremente enviaron su texto durante el mes de junio de 2017. Esperemos que para próximas ediciones otras personas se animen a participar en este tipo de trabajos autoconstruidos por todas y todos.